domingo, 9 de noviembre de 2014
Encuentros extraterrestres
- A ver, déjeme ver (miro el título: Encuentros en la Tercera Fase). No mire, no lo tenemos (Podemos llamar a Spielberg para que haga los Encuentros en la Primera y en la Segunda Fase. Es que Steven es así)
Hay encuentros paranormales
miércoles, 1 de agosto de 2012
miércoles, 27 de junio de 2012
Sin palabras
- ¿Ya dais un mes?
- (¿de condena? ¿de ventaja?...Supongo que de plazo de préstamo) No, todavía no. A partir del 1 de julio.
- Bueno,....Entonces no me voy a poder llevar todo porque no me va a dar tiempo
- Bueno, en todo caso puede renovar el préstamo por teléfono
- Es que vivo lejos
- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Sin palabras
lunes, 25 de junio de 2012
Rebelión cultural
- ¡Hostia nano! ¿Has visto este? Es una obra maestra (el libro es Rebelión en la granja de Orwell)
- ¿Siiiii?
- Sí, sí. Es la hostia.
- A ver.... pero este ¿tiene algo que ver con el del cerdito?
- ¿Qué cerdito?
- Coño, Babe el cerdito
- .... (cuando pienso que se va a deshuevar en su cara, dice) Está basado, está basado.
Y no eran hijos de la LOGSE sino de la EGB.
jueves, 24 de mayo de 2012
Tempus fugit
- (de abril, pienso. Te va a caer la del pulpo, amigo) Gracias. Espere un momento.
- ¿Tengo sanción?¿Tengo sanción?, me apremia.
- Un momento, por favor. Pero...era para el 29 de mayo.
- Sí, ya lo sé.
- Pero hoy es 24.
- Aaaah! Pues vale. Adios.
Si es que el tiempo se va volando ¿qué, que no?
miércoles, 16 de mayo de 2012
Elastic time
- Sí, claro
- No es que como ponía ahí que el 22 estaba cerrado...
- Ya pero hoy es 16
- Ah, vale!
Finalmente es verdad eso de que el tiempo es elástico
miércoles, 21 de diciembre de 2011
La loteria
"La lote de Navidad", en "Cosquillas", Juan Pérez Zuñiga, Madrid, Renacimiento, 1923
No sabeis lo que deseo,
lectores del alma mía,
que se celebre el sorteo
de la sin par lotería,
pues quien me viene a ofrecer
un número en que jugar,
por cierto puede tener
que no le dejo escapar,
y así, desde el mes pasado
(no son exageraciones),
me tienen aniquilado
con las participaciones.
Aparte de un decimito
que juego yo, en el que veo
el número más bonito
de todos los del sorteo,
por ver si salgo de apuros,
juego diez pesetas con
un cura, y otros dos duros
con doña Visitación.
A más de otras cantidades
en distintas papeletas,
juego en varias Sociedades
un puñado de pesetas;
llevo quince reales en
la tienda de ultramarinos;
juedo dos duros también
con uno de mis vecinos;
juego otros dos con Miss Wis,
la institutriz de Martina,
y dos duros más con mis
compañeros de oficina.
La más joven de las nietas
del conde de Villalón
me cede cuatro pesetas
en su participación.
Y también llevo jugados
ocho reales con Quiñones,
y en recibos perfumados
tengo participaciones
de la morena Paz Ros
y de la rubia Inés Pi.
¡Veremos cuál de las dos
es la que me toca a mí!
No espero ganar ninguna
de esas expuestas jugadas,
pues dice mi amiga Bruna
que, para versa agraciadas,
encienden tres lamparillas
a Dios las dos niñas bellas,
y Dios, por ciertas cosillas,
está reñido con ellas.
En fin, ¡qué le hemos de hacer!
Como se ha de repetir
lo que siempre hube de ver,
ya sé lo que va a ocurrir:
¡que me hartaré de jugar,
y llegará el veintidós,
y no lograré sacar
un céntimo ni pa Dios!
Suerte a todos y recordad, la salud es lo primero.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Message in a bottle
Empezamos con el caso del mensaje bipolar. Empieza bien, aportando información valiosa para la ejecución del servicio (no prestar sin autorización) pero deriva, en su segunda parte, hacia derroteros imprecisos y complementos circunstanciales de lugar que no aportan mucho al respecto: "él siempre está en el coche". Suena a reproche de mujer despechada pero para el caso que nos ocupa (el sistema de circulación) no nos es muy útil. Si acaso ya sabemos que el marido de la señora es un huevón de tres pares que la envía a por libros mientras él está cómodamente sentado en el coche escuchando Radiogaceta de los Deportes.
Otro ejemplo es el del mensaje sin fin. Es como aquello que colgaba en un azulejo en los bares más cañís de "Hoy no se fía, mañana sí". Claro, al día siguiente estaba el mismo letrero y se seguía sin fiar a nadie. Pues estos mensajes vienen a ser lo mismo. "Falta confirmar dirección" se convierte en un mantra recurrente, un apósito al carné del usuario y que nunca se sabe si se ha confirmado o no la dirección.
Luego está el mensaje rencoroso y justiciero. "No prestarle más libros porque los pierde o no los devuelve" así, sin una mínima prueba del latrocinio, sin apoyo de los responsables, tomándonos la justicia por nuestra mano. Luego vienen las movidas con los usuarios pero es que nos las vamos buscando.
Otro modelo de mensaje es el del tipo "Juan Palomo". Veamos el ejemplo: "Ojo (achtung!!) se lleva el lbro sin prestar (¡al ladrón!), dice que lo cogió de la estantería (parole, parole, parole,...), ya está devuelto", entonces de qué sirve el mensaje si ya está todo aclarado. El ignaro mundo de los mensajes de circulación.
Otros mensajes nos ofrecen una información que, en la mayoría de los casos, no sabemos cómo utilizar y cómo ubicar en el registro a no ser a base de hacer mil y una relaciones. En el ejemplo mostrado y en el área de Nota dice "atraido un señor un libro, de un contenedor de basura, y el cod es 48811". Aparte de la redacción tipo adivinanza y de las faltas de ortografía propias de un contertulio del corazón, ¿qué información nos ofrece el mensaje? Por otra parte ¿Qué hacía el usuario rebuscando en un contenedor para encontrarse el libro?
Prodigan también por los suburbios de Absys el mensaje tipo comedia de Lope de Vega como el del ejemplo "Lo que tenía pendiente lo encontró alguien por la calle". No sabemos en qué quedó esto, si sancionaron al usuario, si expurgaron lo encontrado, qué era lo pendiente, dónde se encontró. ¿No sería en un contenedor de basura por casualidad?
El mensaje acusica también es muy común. En este se reprueba la actitud de estos usuarios por el acceso a una red social concreta. Hoooombre, nuestros equipos son para investigaciones científicas, preparación de doctorandos...pero para redes sociales, noooooo. Si al menos hubiera sido Linkedin.
También están los mensajes que nos informan del humor del lector. "Se va de la biblioteca remugando". No sabemos, no obstante, si fue una mala tarde que tuvo el lector o es que es de común mohino y antipático.
Otros los hay que describen una situación, un acontecimiento. Son los mensajes descriptivos que deben ser escritos de forma veloz para plasmar todo el dramatismo de la situación descrita. Sólo un pero al mensaje del ejemplo: en pretérito indefinido hubiera alcanzado mayores cotas de dramatismo.
He dejado para el final el que, a mi juicio, es El Mensaje, con mayúsculas. Ese en el que su finura semántica encierra varios mensajes en sí de tal modo que no sabes si, como lector, te está rebajando al lodo de la estulticia o te está informando de algo que está más allá de la realidad que tus sentidos perciben. "Es una persona mayor", reza el mensaje y tú mirando a la persona valorando la veracidad del mensaje, su sentido latente o la cámara oculta.
jueves, 15 de diciembre de 2011
El chistoso
- Hola
- Perdona, tendrías el libro "..."?
- Sí lo tenemos. Te lo subo enseguida porque este está en depósito.
- Se lo ha llevado la grúa???? Tendré que pagar multa¡¡¡¡¡ (Con sonrisa incluida)
Ja, ja. Caso típico del usuario chistoso. Otro especimen más para la colección.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Carrefoules y cañitas
Hay otros, sin embargo, que podrías salir al bar de enfrente, tomarte una caña y un pincho, dormir una plácida siesta y volver al mostrador de préstamo sin que apareciera ni una sola persona.
Puestos a elegir me quedo con los primeros. Pasan volando y generan tanta cantidad de historias y anécdotas que compensa el "esfuerzo". Incluso, si fuera el caso, llevando uniforme.
Y, además, las cañas y los pinchos mejor en compañía. Se disfrutan y saben mucho mejor.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
El videoclub
La estadística refrenda, además, esta decisión. Y como establecen las reglas del marketing en lo referente a la fidelización del cliente, junto con las dos películas permitidas según el reglamento, regalaremos kilo y medio de palomitas y una coca-cola de dos litros.
Planazo para el viernes. Qué no?
jueves, 10 de noviembre de 2011
Decálogo de atención pública en Bibliotecas
- Los usuarios mayores son más lentos que los demás: Los usuarios mayores de las bibliotecas que en el fondo sólo son personas de avanzada edad, tienen una capacidad de respuesta ante un estímulo varias veces inferior a la de una persona (o usuario) de edad media. La situación es análoga a los usuarios infantiles, es decir, niños. Se han dado casos de indicarle el número de ordenador a un señor un sábado por la mañana y encontrarse al señor en otro ordenador distinto el lunes por la mañana a las ocho. Es necesario repetirle varias veces (la media es de cien) la instrucción correcta y si fuese necesario acompañarlos hasta el ordenador o sección correspondiente so pena de que acaben sus días frente al mostrador de préstamo.
- La CDU es de todo menos “universal”: La Clasificación Decimal Universal o, como se la conoce en el puntero mundo de las taxonomías, la cedeú, no es tan universal como su propio nombre pretende. Ni siquiera es conocida por todos los bibliotecarios. Es más, es un arcano indescifrable para casi todos y obedece a una lógica que escapa a la más pura razón humana ¿Por qué la Astrología, la Autoayuda y la Filosofía y la Psicología están dentro de una misma clase? ¿Por qué pasó la Informática del 821 al 004? Y lo que es más misterioso ¿Por qué no existe el 4? ¿Es que esperamos que los habitantes de remotas galaxias lo ocupen con una ciencia ignota? Además, si probamos a sustituir, como experimento de científico loco, por códigos de la CDU nuestro discurso saldrían cosas como “¿Qué 641 vas a preparar esta noche?” “Nada, esta noche estoy a 613.2 porque me voy a hacer 796 para ver si pierdo algo de peso. Es por pura 613”. Discurso sólo comprensible por R2D2 y C3PO.
- Para algunos usuarios, los términos informáticos son sánscrito puro: Para el común de lo mortales, palabras como ratón (maus, para los que han estudiado en el MIT de Matalascañas), url, download, dns, ip, etc, no tienen una correspondencia en el mundo real (ni virtual). Es como intentar descifrar qué dice un alemán mientras se come un polvorón de La Estepeña. Imposible. Por ello es necesario evitar frases como “pruebe a modificar las dns o la configuración del proxy” sobre todo si es un señor mayor y no queremos que se quede varios días en la misma posición intentando adivinar qué le hemos dicho. Aunque resulte muy penoso para nuestros maltrechos meniscos, es mejor levantarse y configurarle el portátil. Evitaremos conversaciones absurdas y presencias repetitivas del usuario frente a nosotros.
- La informática genera adicción: Es un hecho. El acceso a Internet es más adictivo que la cocaína, la marihuana y el hachís juntos. Es darle el ratón a una persona que nunca haya tenido contacto con la informática y ¡zas! ya está enganchada para el resto de su vida. Y como cualquier adicción genera síndrome de abstinencia. Se puede saber la capacidad del ancho de banda de los ordenadores de una biblioteca por el tembleque de piernas de los usuarios. Tened en cuenta esta adicción y pensad en los estragos que hizo el caballo en los ochenta y en su relación con la delincuencia. No llevéis la contraria a nadie con el mono de Internet.
- Algunos usuarios confunden el mostrador de préstamo con la barra del bar: Entre las miles y miles de funciones que tenemos los bibliotecarios (su enumeración da para varios volúmenes de la Británica) está la de asesor emocional o psicólogo residual. Muchos usuarios se acercan al mostrador y, a la vez que te dan dos novelas para que se las prestes, te explican por qué han elegido esas dos novelas y cómo ha cambiado su vida desde que a los trece años tuvo que irse de su pueblo a vivir con su tío a la capital porque sus padres habían tenido que emigrar a Alemania para poder hacer frente a la casa que se habían comprado y cuyas letras les asfixiaban. Que visto así, uno no sabe si al que ha atendido es al señor Manuel, de Móstoles o a un guionista de “Amar en tiempos revueltos”. Hay que armarse de paciencia y evitar las recetas de Prozac. También se puede salir del paso diciendo eso tan socorrido de “Perdone pero creo que acaban de ocupar el 4 de la CDU” y salir por piernas.
- No es necesario hablar más alto, sino explicarse mejor: No sé por qué cuando alguien no nos entiende tendemos a hablarle más alto como si fuese sordo. Si esto fuese realmente efectivo, habría gente que hablaría hasta telugu de tanto como grita pero no es así. No funciona. En vez de esto deberíamos hacernos entender aunque fuese por el lenguaje de los signos o en plan Tarzán de los Monos. Evitaríamos así que se diesen por enterado todos los usuarios presentes en la biblioteca excepto el receptor de la respuesta.
- Los usuarios infantiles son incapaces de bajar el volumen de su voz: Probad a hacer esto: entrad con un niño en una habitación donde alguien duerme la siesta y decidle que debe hablar bajito. No hay remedio, se acabó la siesta. Pues eso, tenedlo siempre presente. Es del todo imposible que un niño pueda hablar susurrando. Estudios científicos han demostrado que los niños empiezan a poder bajar el tono de su voz cuando cambian ésta en la pubertad. Y a veces ni así porque hay gente que se ahorraría una pasta en móvil: sólo tendría que poner las manos huecas y le oirían en Andorra. Abandonad los chisteos en la Sala Infantil. Relajaos y dejad que vuelen libremente las ondas sonoras. Vuestra salud os lo agradecerá. O poneros tapones.
- Los usuarios mayores se tiran a por los periódicos como a por los platos de paella en las fiestas populares: Es también un hecho probado que la voracidad en el uso o consumo de un bien o servicio es inversamente proporcional a su precio o valor de contraprestación. Vamos que lo gratis se peta. En algunas bibliotecas se han dado casos de bibliotecarios aplastados por la marabunta de abueletes y no tan abueletes en busca del Marca, el ABC o El País por lo que han tenido que recurrir a recortadores profesionales para dejar la prensa en las estanterías o sobre las mesas de la hemeroteca. Tened en cuenta que lo mejor es soltar y desaparecer.
- Los usuarios no quieren quejarse, quieren desahogarse: Cualquier procedimiento de quejas está condenado al fracaso. Ni formularios on line ni líneas 900 ni que le invite a café el Defensor del Pueblo, los usuarios no quieren quejarse, quieren desahogarse y como los estadios de fútbol sólo los abren los domingos y algunos sábados, entre semana tienen la biblioteca y a los bibliotecarios en vez de a la madre del árbitro de turno. No lo intentéis. No les deis hojas de reclamaciones, dadles (en este caso sí) Prozac.
- Los usuarios no saben esperar: Podrán esperar colas interminables para tirarse del Magnus Colosus o de las Pistas Blandas; podrán esperar horas para sacar una entrada para ver al Barça o al Madrid (y luego que pierda contra el Alcorcón); podrán esperar sin desesperar en la cola del Media Markt el día sinIVA pero es llegar a la biblioteca y es como si un Freddy Mercury resurrecto les cantase a grito “pelao” al oído “I want it all, and I want it now”. Se incursionan por cualquier flanco del mostrador, te lanzan los DNI como si cantasen las 20 en bastos, te hablan aunque estés en otra conversación, se pelean entre ellos, en fin, no pueden esperar. Sufren de incontinencia bibliotecaria y eso es grave, sobre todo si se añade al síndrome de abstinencia de Internet.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Cancioncilla
Ni de Asensi "El último catón"
No, no leo casi nada de Skármeta
Tampoco de Diana Gabaldón".
Cántala con la musiquilla de "Romeo y Julieta" de Karina. A que mola¡¡¡¡¡¡ Esta podría ser la primera estrofa de una nueva versión. Haced un esfuerzo de imaginación y terminadla. Gracias.
jueves, 20 de octubre de 2011
Boletines
sábado, 15 de octubre de 2011
¿VHS o DVD?
- Gracias (campeón)
- Esta no se ve (se refiere al DVD que me devuelve). Se me paró varias veces y aunque la rebobiné varias veces, no conseguí ver el final.
¿Cómooooor?¿La rebobinó? A ver si va a ser or eso que no la pudo ver. Porque la metio en el reproductor de VHS en vez de en el DVD.
- Su reserva, gracias.
viernes, 14 de octubre de 2011
Por el ojo de Sauron
Wi-Fi
El problema es que tener la posibilidad de conectarse a una red por la patilla hace que crezca exponencialmente el número de frikis conectados. Y de estos estamos sobrados. Por definición son carne de biblioteca.
Tenemos gente que está tanto tiempo conectado que está en cifras de record olímpico. La duda, la de siempre, uso o abuso de los servicios. Para los anteriormente mencionados, viva el espíritu del Barón de Coubertin.
lunes, 10 de octubre de 2011
Sopa de sueños y otras recetas de José Antonio Ramírez Lozano, Segunda entrega
Hay que ir guardando las lágrimas durante todo el invierno en dos frasquitos.
En uno pondremos las lágrimas del llanto; en otro, las de la risa.
No os fiéis de los que venden en las heladerías;
son de lágrimas falsas, importadas de Egipto, lágrimas de cocodrilo.
Mejores son las caseras: las de la abuela cuando cumple años,
o las de papá cuando corta cebolla.
Batir luego con azúcar y aguardar a que cuajen en el congelador.
El helado de lágrimas de risa sabe a sombrilla mandarina.
El de lágrimas de llanto, a flor de penumbra".
("Sopa de sueños y otras recetas de cocina", José Antonio Ramírez Lozano)
La primera entrega fue un "cocido de ceros". Esta vez es un helado que, aunque haga mas fresco, apetece. Que lo disfruteis.
La Historia
- Hola
- Querría un libro histórico pero que no hable de historia.
Por favor, terminad el post por mi. Yo no puedo más.
viernes, 7 de octubre de 2011
Cuanta falta hace
- Buenos días
- Tienen el libro "El......."
- Deje que lo compruebe pero me suena mucho
Un rato después.
- Aquí lo tiene.
- Si lo necesitara para más tiempo, podría renovarlo.
- Desde luego, siempre que no estuviera reservado por otro usuario de la biblioteca.
- Vale. ¿Puedes hacerme la reserva a mi?
Ya se empieza a torcer la cosa.
- No es posible hacer la reserva al usuario que tiene el ejemplar en préstamo. Pero seguro que no tendrá ningún problema en renovarlo. No se preocupe.
- Pero, ¿por qué no puedo reservarlo?
La cosa va a más.
- Por dos cuestiones básicamente: porque es usted quien lo tiene prestado y porque el programa no lo permite.
Se queda sin argumentos y espeta.
- Pues eso es nuevo para mí.
Efectivamente, para usted y para millones de personas que no trabajan en bibliotecas y que no utilizan programas de gestión bibliotecaria.
A veces es tal la ignorancia y la impertinencia que no apetece ni contestar pero hay que ser profesional y estar a la altura de las circustancias.
No obstante, el psicólogo de biblioteca es en la primera o en la segunda planta?