La comunicación con usuarios que no hablan ni español ni inglés ni el más básico lenguaje de signos tipo indios de las pelis es difícil hasta el punto de producrise situaciones dignas del mejor Berlanga, tales como la que sigue:
Se acerca un par de pakistanís al mostrador
- Yo venir carné
Se le pide pasaporte, foto, dirección , etc. La foto, por supuesto, de formato DIN-A4, la dirección, por supuestísimo, Av. Suecia, Playmon Fiesta Bloque-D,... Y se le hace el carné.
- ¿Libros English?
- Aquí no, en la biblioteca de Rincón
- ¿Dónde Biblioteca rincón?
- En Avenida Juan Fuster Zaragoza
El usuario con los ojos como platos pregunta asombrado - ¿Zaragoooooza?
Im-prezionante
lunes, 8 de septiembre de 2008
Pérdidas de conexión 2: Para atrás como los cangrejos
A colación de la entrada anterior, me voy a parar a comentar la secuela del gran éxito "pérdidas de conexión". Y es que, además de los problemas anteriormente comentados por mi compañero, nosotros; los hijos de un Dios menor, arrinconados bibliotecarios de las extensiones, lo tenemos mucho más crudo.
Después de dos días sin acceso a Absys, apuntando los datos en una miserable hoja de Word, toca volver a pasar todo lo que se prestó, se devolvió y se reservó. Es decir, hay que volver a "trabajar lo trabajado". Es cuando empieza la segunda parte "Para atrás como los cangrejos".
No sé qué tipo de conexión ha contratado en Ayuntamiento con Telefónica pero, para ésto; mejor es que no contraten nada y me compren un cincel y una piedra para hacer mi trabajo. Y es que en vez de banda ancha, lo que tengo es un estrecho camino empedrado y lleno de cardos.
El problema es que cuando Absys funciona; para hacer un préstamo tengo que pasar el carnet del usuario, y para que lo reconozca Absys tengo que esperar un minuto o minuto y medio. Cuando por fin me aparece el nombre del usuario, introduzco el código de barras del libro y tengo que esperar otro minuto más. Imaginaos si quiere que le preste ocho o diez libros. Los usuarios se quedan con cara de poker.
_¡Oiga! Que yo he venido ha llevarme estos diez libros afeitado y ya tengo barba. ¿Qué demonios hace usted?.
Os puedo asegurar que llevo una hora pasando los préstamos y las devoluciones del viernes pasado y aún no he terminado. Y para más ironia, hemos tenido la ocurrente idea de poner en nuestra biblioteca, un nuevo servicio de periódicos online en donde con un simple "click" podemos descargarnos cualquier periódico de cualquier parte del mundo. Así que a veces, sólo a veces, cruzando los dedos y poniéndole laurel a San Pancracio, a los cuarenta minutos puedo tener un periódico bajado*.
Total; que en la era de las nuevas tecnologías nosotros vamos para atrás como los cangrejos. Implantamos herramientas que en teoría nos van a facilitar el trabajo y en la práctica nos lo dificultan, puesto que todas ellas giran alrededor de tener una buena conexión a internet. Pero los dirigentes no están nunca al pie del cañón, no saben nada del día a día. Es decir, que les pides un martillo percutor alemán para trabajar y te compran un martillo manual de los chinos.
*Hablaremos de este tema en una posterior entrada.
Después de dos días sin acceso a Absys, apuntando los datos en una miserable hoja de Word, toca volver a pasar todo lo que se prestó, se devolvió y se reservó. Es decir, hay que volver a "trabajar lo trabajado". Es cuando empieza la segunda parte "Para atrás como los cangrejos".
No sé qué tipo de conexión ha contratado en Ayuntamiento con Telefónica pero, para ésto; mejor es que no contraten nada y me compren un cincel y una piedra para hacer mi trabajo. Y es que en vez de banda ancha, lo que tengo es un estrecho camino empedrado y lleno de cardos.
El problema es que cuando Absys funciona; para hacer un préstamo tengo que pasar el carnet del usuario, y para que lo reconozca Absys tengo que esperar un minuto o minuto y medio. Cuando por fin me aparece el nombre del usuario, introduzco el código de barras del libro y tengo que esperar otro minuto más. Imaginaos si quiere que le preste ocho o diez libros. Los usuarios se quedan con cara de poker.
_¡Oiga! Que yo he venido ha llevarme estos diez libros afeitado y ya tengo barba. ¿Qué demonios hace usted?.
Os puedo asegurar que llevo una hora pasando los préstamos y las devoluciones del viernes pasado y aún no he terminado. Y para más ironia, hemos tenido la ocurrente idea de poner en nuestra biblioteca, un nuevo servicio de periódicos online en donde con un simple "click" podemos descargarnos cualquier periódico de cualquier parte del mundo. Así que a veces, sólo a veces, cruzando los dedos y poniéndole laurel a San Pancracio, a los cuarenta minutos puedo tener un periódico bajado*.
Total; que en la era de las nuevas tecnologías nosotros vamos para atrás como los cangrejos. Implantamos herramientas que en teoría nos van a facilitar el trabajo y en la práctica nos lo dificultan, puesto que todas ellas giran alrededor de tener una buena conexión a internet. Pero los dirigentes no están nunca al pie del cañón, no saben nada del día a día. Es decir, que les pides un martillo percutor alemán para trabajar y te compran un martillo manual de los chinos.
*Hablaremos de este tema en una posterior entrada.
viernes, 5 de septiembre de 2008
Pérdidas de conexión
Si pasase de vez en cuando entendería lo de los mensajes avisando del corte de Absys pero con el ritmo que llevan lo lógico sería que avisasen diciendo "RE: Pilar Arroyo. Querid@s compañer@s: Mañana va a ir Absys todo el día. Aprovechadlo". Bueno, y eso cuando avisan, porque hay veces que te quedas emparrado a medio hacer un carné porque "se ha perdido la conexión" ¿Pero es que la han tenido en sus manos alguna vez? ¿Qué les pasa con el servidor de Generalitat? ¿Es que lo han comprado por piezas y cada día ponen una nueva? ¿Es que tienen contratada la conexión con Yoigo? ¿Es que en la oposición para operarios de mantenimiento de redes pidieron Titulación de CCC?
Además, lo peor no es que te quedes a dos velas sin poder realizar el 80% de los servicios que habitualmente haces sino que ni siquiera te puedes fiar de que el Préstamo y la Devolución los estés haciendo bien porque ¿qué pasa con las reservas que devuelven?¿Y con los socios sancionados?¿Y con los libros retrasados?¿Ycon nuestros nervios?
Lo que llaman en Absys "Préstamo de seguridad" es una chorrada porque lo único que permite es almacenar préstamos y devoluciones en una base de datos temporal que, cuando se recupera la conexión, se vuelca en el sistema y santaspascuas. Vamos que de las reservas, retrasos, excesos de préstamos y otros problemas -muy comunes, por cierto- si te he visto no me acuerdo. De este modo, es lo mismo utilizar el "Prestamo de (in)seguridad" que las hojitas de Word que un buen día sacamos en un "arrea que es tarde" porque, como no, habíamos perdido la conexión.
Bueno, yo no es que sea muy hábil con la gestión de sistemas informáticos pero "me se" ocurre que el "Préstamo de (in)seguridad" debería contener un backup del módulo de circulación para que, al menos, las reservas saltasen, te avisase de que un socio ya tiene dos DVDs y no puede llevarse otros dos, de que el niño ha devuelto tres meses tarde el libro de Los Lunnies y está sancionado hasta la Primera Comunión y otras cosas por el estilo. Este backup se podría hacer, lógicamente, cuando el corte de conexión estuviese programado (el 90% de las veces, más o menos). Cuando el fallo de conexión se debiese a causas ajenas a la voluntad de la Consellería (ataque talibán a sus instalaciones, corte por impago a Yoigo, desenchufe accidental de las mujeres de la limpieza, etc.), este backup no se podría hacer (¿o sí?) y apáñatelas como puedas con las hojitas de Word. Pero vamos, digo yo, que en el siglo XXI, mandando sondas a Marte, realizando telecirugía por videoconferencia y con Maria Teresa Campos en La Mirada Crítica, no seamos capaces de mantener un mínimo servicio cuando se repara o se mantiene un servidor, es "p'abernos matao".
Además, lo peor no es que te quedes a dos velas sin poder realizar el 80% de los servicios que habitualmente haces sino que ni siquiera te puedes fiar de que el Préstamo y la Devolución los estés haciendo bien porque ¿qué pasa con las reservas que devuelven?¿Y con los socios sancionados?¿Y con los libros retrasados?¿Ycon nuestros nervios?
Lo que llaman en Absys "Préstamo de seguridad" es una chorrada porque lo único que permite es almacenar préstamos y devoluciones en una base de datos temporal que, cuando se recupera la conexión, se vuelca en el sistema y santaspascuas. Vamos que de las reservas, retrasos, excesos de préstamos y otros problemas -muy comunes, por cierto- si te he visto no me acuerdo. De este modo, es lo mismo utilizar el "Prestamo de (in)seguridad" que las hojitas de Word que un buen día sacamos en un "arrea que es tarde" porque, como no, habíamos perdido la conexión.
Bueno, yo no es que sea muy hábil con la gestión de sistemas informáticos pero "me se" ocurre que el "Préstamo de (in)seguridad" debería contener un backup del módulo de circulación para que, al menos, las reservas saltasen, te avisase de que un socio ya tiene dos DVDs y no puede llevarse otros dos, de que el niño ha devuelto tres meses tarde el libro de Los Lunnies y está sancionado hasta la Primera Comunión y otras cosas por el estilo. Este backup se podría hacer, lógicamente, cuando el corte de conexión estuviese programado (el 90% de las veces, más o menos). Cuando el fallo de conexión se debiese a causas ajenas a la voluntad de la Consellería (ataque talibán a sus instalaciones, corte por impago a Yoigo, desenchufe accidental de las mujeres de la limpieza, etc.), este backup no se podría hacer (¿o sí?) y apáñatelas como puedas con las hojitas de Word. Pero vamos, digo yo, que en el siglo XXI, mandando sondas a Marte, realizando telecirugía por videoconferencia y con Maria Teresa Campos en La Mirada Crítica, no seamos capaces de mantener un mínimo servicio cuando se repara o se mantiene un servidor, es "p'abernos matao".
jueves, 4 de septiembre de 2008
La insoportable sordera de los usuarios
Los usuarios no oyen o no escuchan o no prestan atención o nada de lo anterior. No sé si padecen algún tipo de trastorno auditivo o es que, por deformación profesional, nosotros hablamos muy bajito. El caso es que de cada 100 instrucciones o informaciones que les damos unas 95 (¿95%?, es que soy de Letras puras) no las pillan, tres las cogen con pinzas y en las otras dos hacen lo que les rula que para eso vivimos en la Era Aquarius.
Que le dices a un usuario, "Su identificador de usuario es su DNI con la letra en minúscula y sin guión", él te mira con cara de "OK, no problemo" y luego pone en el campo ID su cuenta de hotmail y de password el PIN de la tarjeta de Carrefour. Que le informas a un usuario de que ha devuelto tarde los DVDs y que está sancionado hasta marzo del 2025, pues te mira con cara de decir "No problemo" y al rato vuelve con 4 DVDs para "alquilarlos" a pesar de que le has dicho unas 600 veces que sólo puede llevarse 2 y de que tiene una sanción que rieté tú de la de El Lute. Que un día te monta un pollo porque viene a las 19'55 h. a llevarse un libro y le dices que el Sistema de Préstamo se cierra 10 minutos antes del cierre de la biblioteca, pues al día siguiente no viene a esa hora, viene a las 19,58 h. y con prisas.
En fin, lo dicho, que no oyen o no escuchan o pasan de nosotros. Pero bueno, lo mismo hacen los responsables de esta y, me temo, otras bibliotecas. La sordera es contagiosa.
Que le dices a un usuario, "Su identificador de usuario es su DNI con la letra en minúscula y sin guión", él te mira con cara de "OK, no problemo" y luego pone en el campo ID su cuenta de hotmail y de password el PIN de la tarjeta de Carrefour. Que le informas a un usuario de que ha devuelto tarde los DVDs y que está sancionado hasta marzo del 2025, pues te mira con cara de decir "No problemo" y al rato vuelve con 4 DVDs para "alquilarlos" a pesar de que le has dicho unas 600 veces que sólo puede llevarse 2 y de que tiene una sanción que rieté tú de la de El Lute. Que un día te monta un pollo porque viene a las 19'55 h. a llevarse un libro y le dices que el Sistema de Préstamo se cierra 10 minutos antes del cierre de la biblioteca, pues al día siguiente no viene a esa hora, viene a las 19,58 h. y con prisas.
En fin, lo dicho, que no oyen o no escuchan o pasan de nosotros. Pero bueno, lo mismo hacen los responsables de esta y, me temo, otras bibliotecas. La sordera es contagiosa.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
En el caos no hay error
Yo no sé si a vosotros y vosotras os pasa pero a mi me frustra un montón la ordenación de estanterías. Lo digo de verdad. Te pegas una paliza de dos horas arreglando los libros del 7 o del 6 (y no hablemos de los infantiles) y a la hora está todo otra vez patas arriba, como si no hubieras hecho nada, vamos. Así que tienes que volver a empezar si es que tienes tiempo de hacerlo porque si no, lo dejas una semana hasta que vuelves a tener tiempo y cuando te pones ya no estás dos horas arreglando estanterías, estás cuatro.
A todo esto se han ido sacando novedades del 7 o del 6 a cascoporrillo porque este año hay subvención y hay que aprovechar o porque el ministerio se ha puesto a editar morralla como si fuera la última vez y ha mandado unas cuatrocientas cajas a cada biblioteca. Como además no existe una política de expurgo ni nada que se le parezca y seguimos con la deontología bibliotecaria decimonónica de guardar todo lo que tenga letras, pues nos encontramos que hay más libros que estanterías.
Eso supone un motivo más para que los libros no estén nunca ordenados. Así que, resumiendo, un número de visitantes elevado, adquisiciones masivas sin selección previa y ausencia de expurgos planificados y periódicos suponen, junto a un sistema de ordenación más inflexible que un cabo furriel chusquero, suponen que cada vez que me levanto para buscar un libro vaya hacia la estantería cruzando los dedos para encontralo en su sitio. Bueno, a lo anterior se suma la ausencia de inventarios periódicos adecuados y nuestra propia incapacidad para prestar y devolver adecuadamente el material, pero eso es historia para otro post.
Un intento de solucionar los problemas de ordenación son los centros de interés que, además de facilitar al usuario la localización de materiales diversos con un contenido temático similar, no obliga, dado su carácter reducido de "sub-colección", a mantener un orden escrupuloso dentro del mismo. El documento en cuestión estará una leja más arriba o más abajo pero dentro del centro de interés. Bueno, este sistema empieza a presentar los mismos problemas cuando se multiplican los centros de interés o cuando éstos se hacen muy grandes ya que mantienen su clasificación sistemática interna.
Un sistema muy de ciencia ficción (o no tanto, que estamos en el s. XXI) es el de identificación por radiofrecuencia (3M tiene un sistema de este tipo). De acuerdo con este sistema, cada libro o documento de la biblio llevaría una etiqueta RDF con una codificación única para que ese documento fuese localizado por el lector de etiquetas RDF. Bueno, ¿esto qué supone? Pues que, en cuanto a la localización del libro, da prácticamente igual dónde esté el libro pues el lectro o receptor del código RDF lo localiza esté donde esté. También tiene otras ventajas como realizar préstamos y devoluciones masivas de documentos (el sistema de códigos de barra requiere lecturas secuenciales) o la posibilidad de mantener un inventario actualizado. También evita la necesidad de tener un sistema antihurto independiente, con una sola etiqueta RDF vale. Bueno, otro día escribiré un post dedicado a este sistema.
En fin, que hay cosas diferentes a la escotada CDU (que también da para varios posts) que no somos capaces de recordar ni los que trabajamos en esto, no digamos los usuarios, pero de cualquier forma, yo creo que hay que buscar un equilibrio entre el personal suficiente para mantener el orden de la colección y un sistema menos encorsetado que el actual que permita una ubicación más flexible de los documentos en las estanterías. Esto o el fondo cerrado, que tampoco es ninguna tontería. Seguiremos hablando de ordenación.
A todo esto se han ido sacando novedades del 7 o del 6 a cascoporrillo porque este año hay subvención y hay que aprovechar o porque el ministerio se ha puesto a editar morralla como si fuera la última vez y ha mandado unas cuatrocientas cajas a cada biblioteca. Como además no existe una política de expurgo ni nada que se le parezca y seguimos con la deontología bibliotecaria decimonónica de guardar todo lo que tenga letras, pues nos encontramos que hay más libros que estanterías.
Eso supone un motivo más para que los libros no estén nunca ordenados. Así que, resumiendo, un número de visitantes elevado, adquisiciones masivas sin selección previa y ausencia de expurgos planificados y periódicos suponen, junto a un sistema de ordenación más inflexible que un cabo furriel chusquero, suponen que cada vez que me levanto para buscar un libro vaya hacia la estantería cruzando los dedos para encontralo en su sitio. Bueno, a lo anterior se suma la ausencia de inventarios periódicos adecuados y nuestra propia incapacidad para prestar y devolver adecuadamente el material, pero eso es historia para otro post.
Un intento de solucionar los problemas de ordenación son los centros de interés que, además de facilitar al usuario la localización de materiales diversos con un contenido temático similar, no obliga, dado su carácter reducido de "sub-colección", a mantener un orden escrupuloso dentro del mismo. El documento en cuestión estará una leja más arriba o más abajo pero dentro del centro de interés. Bueno, este sistema empieza a presentar los mismos problemas cuando se multiplican los centros de interés o cuando éstos se hacen muy grandes ya que mantienen su clasificación sistemática interna.
Un sistema muy de ciencia ficción (o no tanto, que estamos en el s. XXI) es el de identificación por radiofrecuencia (3M tiene un sistema de este tipo). De acuerdo con este sistema, cada libro o documento de la biblio llevaría una etiqueta RDF con una codificación única para que ese documento fuese localizado por el lector de etiquetas RDF. Bueno, ¿esto qué supone? Pues que, en cuanto a la localización del libro, da prácticamente igual dónde esté el libro pues el lectro o receptor del código RDF lo localiza esté donde esté. También tiene otras ventajas como realizar préstamos y devoluciones masivas de documentos (el sistema de códigos de barra requiere lecturas secuenciales) o la posibilidad de mantener un inventario actualizado. También evita la necesidad de tener un sistema antihurto independiente, con una sola etiqueta RDF vale. Bueno, otro día escribiré un post dedicado a este sistema.
En fin, que hay cosas diferentes a la escotada CDU (que también da para varios posts) que no somos capaces de recordar ni los que trabajamos en esto, no digamos los usuarios, pero de cualquier forma, yo creo que hay que buscar un equilibrio entre el personal suficiente para mantener el orden de la colección y un sistema menos encorsetado que el actual que permita una ubicación más flexible de los documentos en las estanterías. Esto o el fondo cerrado, que tampoco es ninguna tontería. Seguiremos hablando de ordenación.
Nº8: Cantinera de Cuba, Cuba, Cuba
En el número 8 tenemos una auténtica joya.
Uno de los males que sufrimos con nuestros queridos usuarios es que no saben, o mejor dicho, no quieren saber hasta donde llegan nuestras competencias o límites de nuestras funciones bibliotecarias.
Un buen día vino una señora a solicitar un ordenador con acceso a internet. El bibliotecario le asigna uno y al instante la señora le llama y le dice:
_ ¡Oiga! Quiero que me abra una cuenta de correo y que me busque una postal de felicitación para mandarla porque es el cumpleaños de mi hijo que está en Inglaterra. Es que yo no he usado esto en mi vida.
El bibliotecario le responde:
_ Lo siento señora. Nosotros sólamente prestamos el ordenador y es el usuario el que debe de tener unos conocimientos para poder utilizarlo.
La usuaria enfadada le dice:
_ ¡Que vergüenza! ¡Yo soy profesora, y si un alumno tiene dudas respecto a la clase me quedo con él después de clase para aclarárselas!.
El bibliotecario ofendido y convertido en Hulk responde:
_ ¡Exacto!. Usted se queda después de clase porque es profesora. Pero... ¿A que usted no hace bocadillos de mortadela en la cantina a la hora del recreo? No. Usted se queda tomando un café en la sala de profesores. ¡Y por qué!. Porque usted es profesora; no cantinera. Y yo soy bibliotecario y no profesor de informática.
Uno de los males que sufrimos con nuestros queridos usuarios es que no saben, o mejor dicho, no quieren saber hasta donde llegan nuestras competencias o límites de nuestras funciones bibliotecarias.
Un buen día vino una señora a solicitar un ordenador con acceso a internet. El bibliotecario le asigna uno y al instante la señora le llama y le dice:
_ ¡Oiga! Quiero que me abra una cuenta de correo y que me busque una postal de felicitación para mandarla porque es el cumpleaños de mi hijo que está en Inglaterra. Es que yo no he usado esto en mi vida.
El bibliotecario le responde:
_ Lo siento señora. Nosotros sólamente prestamos el ordenador y es el usuario el que debe de tener unos conocimientos para poder utilizarlo.
La usuaria enfadada le dice:
_ ¡Que vergüenza! ¡Yo soy profesora, y si un alumno tiene dudas respecto a la clase me quedo con él después de clase para aclarárselas!.
El bibliotecario ofendido y convertido en Hulk responde:
_ ¡Exacto!. Usted se queda después de clase porque es profesora. Pero... ¿A que usted no hace bocadillos de mortadela en la cantina a la hora del recreo? No. Usted se queda tomando un café en la sala de profesores. ¡Y por qué!. Porque usted es profesora; no cantinera. Y yo soy bibliotecario y no profesor de informática.
martes, 2 de septiembre de 2008
Nº 9: ¿Alfanumérico?
Otro momento impagable de la biblioteca es el momento de poner la clave de usuario para el Sistema de Reservas Automáticas de Ordenadores. Resumiendo, este sistema permite a los usuarios reservarse equipos sin tener que pasar por el mostrador de préstamo sólo haciendo login con un Identificador de Usuario (código de lector de la XLPV o DNI o pasaporte) y una clave o password de hasta 32 caracteres.
Vale. Al principio dejábamos que los usuarios pusiesen la clave o password que quisieran. Ahora, después de haber tenido experiencias casi místicas con esto, hemos decidido darles nosotros la clave y punto pelota.
Una situación berlanguesca con la clave fue el día que una usuaria se acercó al mostrador para que le diésemos de alta para utilizar los ordenadores.
- Quería utilizar los ordenadores
- ¿Me dejas tu carné de la biblioteca?
- No tengo
- Bueno, pues tu DNI
- Vale
El bibliotecario introduce su DNI como Id de Usuario
- ¿Me facilitas un password? Una contraseña, vamos.
- ¿Cómo?
- Sí, me tienes que dar una contraseña que puede ser alfanumérica
- Ah, vale. ¿Y PUEDEN SER LETRAS?
Otro momento impagable de la biblioteca.
Vale. Al principio dejábamos que los usuarios pusiesen la clave o password que quisieran. Ahora, después de haber tenido experiencias casi místicas con esto, hemos decidido darles nosotros la clave y punto pelota.
Una situación berlanguesca con la clave fue el día que una usuaria se acercó al mostrador para que le diésemos de alta para utilizar los ordenadores.
- Quería utilizar los ordenadores
- ¿Me dejas tu carné de la biblioteca?
- No tengo
- Bueno, pues tu DNI
- Vale
El bibliotecario introduce su DNI como Id de Usuario
- ¿Me facilitas un password? Una contraseña, vamos.
- ¿Cómo?
- Sí, me tienes que dar una contraseña que puede ser alfanumérica
- Ah, vale. ¿Y PUEDEN SER LETRAS?
Otro momento impagable de la biblioteca.
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